Una vida con el balón


Muchas veces las mujeres preguntan porque nos gusta tanto el fútbol a la gran mayoría de los que pertenecemos al gremio masculino, que si nomas se trata de andar corriendo atrás de una pelota a lo wey… todos hechos bola, los equipos favoritos pierden y luego luego lloran, andan corre y corre sude y sude para nada etc… etc…

Un servidor ha tenido una aventura larga con esa combinación de cuero, caucho, fieltro, plástico, látex y aire comprimido al que comúnmente llamamos balón…

Una vida difícil, un conjunto de situaciones sobre conflictos emocionales sufridos desde la niñez pasando por una etapa de juventud desorientada y conflictiva, aunado a un carácter sumamente osco y ermitaño no te permiten liberarte por completo de algunas frustraciones personales y ser completamente feliz en alguna etapa de la vida, pero algo que sin duda alguna ayuda a sobrellevar esa carga tan pesada, que uno mismo se provoca es sin duda la pelota de fútbol…

En la niñez cuando se sufre de carencias muy marcadas y que las cosas fundamentales escasean, para un niño es difícil comprender porque un familiar de su misma edad llámese primo, sobrino o cualquier otro parentesco que pudiera existir, “siempre le regalan todo” y para el pues no había mucho…

Veía pasar los mejores coches a control remoto, aparatos de videojuegos modernos, pistolas de juguete con rayo láser, entre muchas otras cosas y en cantidades que cualquier niño envidiaría, y mientras tanto ese niño solo recibía, claro que con mucho esfuerzo y a duras penas una bolsita de soldados verdes de plástico con los cuales abría que tener muchísima imaginación para jugar a “los buenos y los malos” y poder divertirte solo…

Pero un día apareció ahí para cambiarlo todo, solo, sin envoltura, brillante y redondo, en color blanco con negro, el primer amigo fiel, honesto y verdadero, el que sin decirlo, siempre estaría ahí y nunca te abandonaría, un balón de fútbol…

En algunos instantes la maravilla reflejada por ese articulo combinado con la inocencia e ilusión de un niño de 4 o 5 años pensando que había recibido el mejor regalo del mundo provocaba que, en su imaginación el esférico pareciese sonreirle…

El momento fue icónico, la sonrisa mas profunda e inocente regalada a los seres queridos no tenia precio, desde ese día, aquel niño y su balón se volvieron amigos inseparables, cualquier momento era ideal para compartir tiempo juntos, ese objeto de circunferencia casi perfecta era capaz de convertir a aquel pequeño niño descalzo, en el mejor jugador del mundo en tan solo un instante, podría pasar horas y horas practicando el golpeo y los tiros a la portería en ese entonces compuesta por dos simples ladrillos uno a cierta distancia del otro.. hasta que mama llamaba con un grito desde su casa para ir a comer…

Ir a los mandados se volvió parte de una rutina divertida, ir golpeando el balón durante todo el trayecto hasta la tienda, estresar a los dueños del changarrito por la posibilidad de que pudiera tirar y quebrar mercancía en el local sin pagarla, olvidar que le habían encargado por estar concentrado en hacerle dribles a los clientes que se encontraban a su paso, creyendo que realizaba las mejores jugadas del mundo era simplemente fantástico…

Se dice que la honestidad de los niños tiene cierto grado de crueldad, por ser tan directa y a veces por el simple hecho de que las familias o vecinos pertenecen a “rangos económicos diferentes”, los niños “no son del mismo nivel” y que por esa razón no deben de mezclarse los “ricos” con los “pobres” y eso para un menor que vive con carencias muchas veces parece incomprensible, obviamente la tristeza llega rápido al corazón noble de un niño, por no poder compartir tiempo con sus amigos por cuestiones de creencias injustas e intolerantes, pero de ahí en adelante ya existía “alguien” quien estaba dispuesto a pasarla super… su balón

El brillo exhaltado por la combinación de lo blanco y lo negro, parecían dibujar un rostro en aquella golpeada pelota, y por momentos con aquella imaginación que de niños nos caracteriza y que poco a poco vamos perdiendo por la desgracia de “crecer” mentalmente y que al madurar la vamos perdiendo, esa pelota parecía mirar a los ojos a aquel niño triste y decirle… YO SI QUIERO JUGAR CONTIGO…

Entonces, como por arte de magia, ya no había lugar para lagrimas y tristeza, bastaba con empezar a correr bajo ese sol inclemente que parecía alumbrar aquel estadio compuesto por un pedazo de tierra y un par de rocas separadas una de la otra detrás del patio de su casa, los golpes de los pocos trastes que su madre lavaba con esmero, se convertían en las batucadas y tambores que formaban parte de la porra que apoyaba al equipo imaginario de aquel pequeñín, el ruido de los vecinos realizando las labores diarias parecían los gritos de la gente que llenaba aquel estadio imaginario, todo era perfecto, en el ultimo partido de aquella final inexistente una falta sobre aquel niño dentro del área penal hacia que el publico se levantara de su butaca esperando el disparo a la portería, ese niño que en su imaginación era el mejor jugador del momento y todas las esperanzas de la victoria estaban depositadas en el… se concentra, dispara con el corazón puesto por delante y el publico grita… GOOOOOOLLLLL… simplemente sublime…

A pesar de las carencias, los regaños, las ausencias, las incomprensiones, y todo lo malo que un niño pudiera sufrir durante su infancia, ese pequeño balón nunca diría que no, siempre habría lugar para el juego, los momentos de esparcimiento, compartir tiempo y emociones juntos…

La historia de estos dos amigos entrañables no termina ahí, sus aventuras fueron aun mucho mas lejos, pero esas aventuras… se las cuento la siguiente semana…

Anuncios

2 comentarios sobre “Una vida con el balón

Agrega el tuyo

  1. Lo que es verdaderamente importante en la vida de cada persona, es encontrar esa pasión por algo (que aunque para otros no es de valor) para uno significa un refugio, un lugar donde puedes ser tu y desbordar todo lo que hay en nuestro interior (bueno y malo)… me gusto mucho su reflexión.

    Le gusta a 1 persona

Si te gustó el tema déjanos tu comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: