Cuando llegue el momento…


Fría e inevitable apareces sin anunciarte con ese obscuro y lúgubre manto sobre ti. Señal irrefutable anunciando que el final del camino ha llegado y es hora de partir hacia lo que muchos aseguran existe.

Incorruptible, inquebrantable, no derramas una sola lágrima por nada ni por nadie.

No sufres, no ríes, no disfrutas, no permites ni tampoco perdonas.

Nada en el mundo detiene tu andar por tu eterno camino de miseria y desolación.

Decimos no temerte cuando llegamos a la cúspide de nuestra mejor época en la vida, creyendo que ese momento será eterno, sin embargo tú, con ese rostro inexpresivo no esbozas emoción alguna ante nuestra insolente egolatría e irreverentes palabras, experta conocedora que sabe que tarde o temprano el futuro y el tiempo le darán la razón.

No sientes, no percibes, no te expresas, solo sabes terminar con el largo letargo de la vida sin permitir prorroga alguna omitiendo por completo los ruegos de los involucrados quienes piden una oportunidad más para seguir escribiendo una  página más en el libro de su vida.

Eres esa última frase que nadie quiere oír pero que todos al final vamos a escuchar. YA ES HORA…

El tiempo, tu entrañable y eterno compañero, camina de la mano siempre a tu lado a paso lento pero firme, sabedores de que llegarán a su destino en tiempo y forma, nunca antes, nunca después, siempre irremediablemente puntual.

En ocasiones parecieras convertirte en una buena alternativa para descansar de los problemas que nos agobian, pero eso no cambia que siempre seas dura, seca, dolorosa e irremediable.

Tu confianza excesiva me demuestra que eres soberbia y perseverante, nos otorgas toda una vida de ventaja sabiendo que algún día por más esfuerzo que hagamos, nos darás alcance…

Eres invencible, nadie ha escapado de ti, aunque a veces pareciera que te gusta divertirte y por momentos simulas conceder una segunda oportunidad, sin embargo sobrepones tu hartazgo y dices “hasta aquí” cuando a ti te place.

“Polvo eres y en polvo te convertirás” dice la biblia, pero no menciona tu excepción… quizás porque no existes físicamente o porque algunos te consideran como solo un camino hacia nuestro verdadero destino. No importa en qué momento lo llegue a descubrir, solo estoy seguro de que será muy tarde para compartirlo.

A ti que terminas con todo, que solo traes tristeza y desconsuelo en los corazones de todos nosotros. Sé que algún día te veré… pero todavía no, aun no.

Anuncios

Si te gustó el tema déjanos tu comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s