El Trueque en nuestros tiempos


Recuerdo que en los libros de historia en la primaria de mis tiempos se hacía mención de forma un tanto superficial e infantil sobre este tipo de negociación, llevada a cabo en aquellas épocas, en aquel entonces se comercializaba con productos como el cacao a cambio de otras cosas, en algunos casos era obvio que la mercancía comercializada podría convertirse en una pérdida más que en una ganancia, pero se le daba más importancia a cubrir una necesidad que al crecimiento del negocio en sí, todo esto hasta el surgimiento de la moneda.

Ha pasado mucho tiempo desde aquellas negociaciones a la fecha, sin embargo, al día de hoy las formas de trueque, lejos de llegar a desaparecer, solo han evolucionado, pero lo que las destaca es que siguen sin perder su esencia.

Los avances de la tecnología han permitido que ya no sea tan necesario hacer la transacción de manera personal, incluso adquirir un producto que se encuentra en un país distinto, adquirirlo y que este llegue hasta la puerta de tu casa, ya se ha vuelto sumamente común.

Pero no todo lo que brilla es oro, con el avance de la tecnología, también han surgido algunos inconvenientes, como el surgimiento de estafadores profesionales quienes se valen de la confianza, inocencia y hasta el desconocimiento de aquellos usuarios inexpertos en este tipo de transacciones por internet.

Muchos de estos habilidosos personajes, se están aprovechando del boom de las redes sociales y de páginas dedicadas a la venta de productos de usuario a usuario, debido a la facilidad y a la urgencia de aquellos que estas pendientes y a la caza de la mejor oferta que pueda cubrir su necesidad momentánea, sin acribillar su bolsillo.

Existen varios sitios oficiales que se han ido ganando su confianza, y respeto, a través de los años, sirviendo como intermediarios entre los usuarios de diferentes estados del país, o incluso entre vendedores de otros países para que las compras a través de su sitio sean lo esperado para las partes involucradas.

A diferencia de las redes sociales en las cuales se puede generar una cuenta ficticia que puede ser utilizada únicamente para realizar la estafa, sin que exista una garantía entre el comprador y el vendedor del producto o servicio más que la palabra y la confianza, valores que en estos tiempos son sumamente frágiles además de inservibles en el mundo de los negocios.

En mi ciudad existen páginas de Facebook en las que las transacciones de este tipo son el pan de cada día, un numero inconmensurable de personas han utilizado estos sitios para llevar acabo transacciones de mercancías, nuevas o usadas, artículos como zapatos, ropa, accesorios, herramientas, incluso vehículos de fuerza motriz, motocicletas, lanchas y cualquier cosa que se les ocurra son ofertadas todos los días.

El lado positivo de este tipo de transacciones es que las ventas son realizadas entre usuarios de manera directa, sin intermediarios que encarezcan los costos y las entregas del producto son acordadas entre los mismos lo que ha permitido que algunos usuarios se dediquen de lleno a este negocio obteniendo un ingreso extra para intentar tener una vida decente bajo el pesado lastre de impuestos establecidos por nuestro gobierno.

El lado negativo es que este tipo de negocios son aprovechados por muchos abusivos quienes lanzan sus anzuelos, con ofertas tan inverosímiles para el comprador inexperto que pueden resultar sumamente atractivas, lo que frecuentemente termina en una absoluta estafa.

Si se toman las debidas precauciones, los trueques a través de estas páginas pueden resultar un negocio exitoso guardando las debidas proporciones, sin embargo, el riesgo por cazar “ofertas” sin obtener ninguna garantía de que estas sean reales y totalmente fidedignas es muy alto.

A pesar de todos esos beneficios y vicisitudes que representa una transacción de esta magnitud, lo que queda claro es que el trueque a pesar de la evolución de todas las herramientas electrónicas y los avances de la tecnología, sigue manteniendo su esencia, las transacciones de este tipo, cuando se llegan a realizar de manera pacífica, honesta y se concreta la venta, comúnmente se utiliza un lugar público para llevar a cabo la transacción, puede ser un centro comercial, una plaza pública, una zona intermedia entre el vendedor y el comprador, tal y como se hacía en los tiempos prehispánicos, dándose la mano y viéndose a los ojos, manteniendo una sonrisa cordial y amena, sembrando la semilla de la confianza entre las partes de haber obtenido lo que habían buscado…

Como siempre ustedes tienen la mejor opinión… 

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