Superar la crítica negativa


“El que este libre de pecado, que tire la primera piedra” dijo Jesús a los escribas y fariseos que acusaban a una mujer de adulterio.

Actualmente, con el boom de las redes sociales, todos podemos quedar expuestos a la opinión no solicitada de algún personaje de esos que son capaces de juzgar de primera mano y resolver situaciones ajenas con un vídeo de 30 segundos, algunos los identifican y clasifican con el término “HATER” (odiador), término empleado en Internet para denominar a los usuarios de la red que difaman, desprecian o critican destructivamente a una persona, a una entidad, a una obra, a un producto ó a un concepto determinado, a causas poco racionales o tan solo por el acto de difamar.

Muchas de esas críticas ni siquiera tienen un fundamento válido, otras tantas argumentan desde un punto de vista un tanto distante, sin tomar en consideración algunos puntos importantes de la situación, los cuales no suelen quedar de manifiesto, pero son argumentados bajo ciertos estándares de supuestos imaginativos que la experticia natural de vida nos otorga con el paso de tiempo.

No estoy aquí para convertirme en alguno de estos personajes que abundan en la red bajo el escudo del anonimato, pero debo confesar que en algún momento pude haber cometido el error de realizar una crítica sin fundamento, bajo esos “principios de experticia de vida” sin conocer los verdaderos hechos, me atrevería a decir que la gran mayoría de los que utilizamos alguna red social, hemos emitido algún comentario negativo del cual nunca nos pidieron realizar una opinión al respecto.

Estas situaciones suelen darse a diario en las redes, en algunas ocasiones solo son pequeños desacuerdos cuya repercusión es mínima, pero en ocasiones, gracias al poder de viralización de las redes suelen volverse del conocimiento público.

Su servidor hasta el momento (agradecido con el de arriba), no me he visto envuelto en alguna situación en particular que me llegase a perjudicar de tal manera que tenga que “desaparecer de las plataformas de la red”, y obviamente no me gustaría verme involucrado en algún evento de este tipo, el quedar tan expuesto a la crítica, podría orillarme a tomar una decisión que en verdad me pueda afectar severamente y de la cual pueda arrepentirme toda la vida.

A lo que quiero llegar es, a la importancia que tiene el emitir un comentario de cualquier índole, ya sea en una red social, en una página web, en un correo electrónico, en un mensaje de texto y en todas y cada una de las formas electrónicas de comunicación que existen actualmente.

Para ser un bloguero, en otras páginas recomiendan mucho leer lo que se escribe, y al terminar de leer volverlo a leer, y una vez terminado de nueva cuenta volverlo a releer, esto para asegurarse que lo una vez escrito, próximo a ser compartido, transmita el verdadero mensaje que se quiere dar, en el tono correcto con el que se debe dar, con la intención verdadera que se desea mostrar.

A pesar de todas las recomendaciones, hay una frase vulgar en mi tierra que dice textualmente “me agarraron en mis cinco minutos de pendejez”, como aludiendo a un momento de desconcentración o distracción que a todos los seres humanos nos puede llegar a suceder, ese momento en que no piensas en nada y a la vez piensas en todo sin llegar a ninguna parte, en el que además, por circunstancias de la vida, alguna persona se te acerca para cuestionarte o comentarte algo importante que pasa tan desapercibido que te entra por un oído y te sale por el otro, a ese pequeño momento en nuestro día, es al que hay que temerle.

“PIENSA, ESCRIBE, LEE, RELEE, Y VUELVE A RELEER, CORRIGE, LEE, RELEE, PIENSA Y ANALIZA”

Antes de presionar “enviar”, piensa si realmente es necesario emitir ese comentario, si te fue solicitado emitirlo, si lo que vas a escribir expresa la idea total de lo que quieres decir, y como lo quieres decir, asegúrate en la medida de lo posible que sea en un tono cordial, preciso, concreto, y sobre todo recuerda emitirlo solo si consideras que es absolutamente necesario, si no, no pierdas tu tiempo y pasa de largo, no te desgastes, vive y disfruta de tus pasatiempos y respeta los pasatiempos de los demás.

Aprendamos a superar la crítica negativa, no la que los demás emiten, esa es imposible controlarla, pero la que si podemos controlar es la personal, si cada uno de nosotros controlamos nuestros pensamientos para evitar realizar una crítica que, lejos de ser constructiva, no aporte nada mas que odio o negatividad, es preferible evitarlo a tener que sortear las innecesarias respuestas que muy seguramente podamos recibir.

Por un internet sano, superemos la crítica negativa….

Como siempre ustedes tienen la mejor opinión…

Si te gustó el tema déjanos tu comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s