Real de catorce


Había escuchado historias acerca de la posibilidad real de viajar en el tiempo, siempre pensé que hablaban de ciencia o de algún nuevo invento o simplemente pura ficción.

Una posibilidad aparentemente inverosímil sabiendo que el paso del tiempo nunca se detiene y por mas que se desee, nunca vuelve atrás, fue cuando comprendí que, lo que se quería decir no era viajar en el tiempo hacia el pasado, sino, visitar un lugar donde el tiempo parece haberse detenido.

He tenido la fortuna de viajar a diversos lugares de mi país, por el simple placer de conocer nuevos sitios, nuevas historias, otras culturas o formas de vida, y se me ha presentado la oportunidad de conocer un lugar que es conocido como la pequeña ciudad que se resiste a ser olvidada… Real de catorce.

No acostumbro a realizar una bitácora especifica de mis recorridos por los diversos lugares que he visitado, pero como amante de la fotografía capte algunos rasgos distintivos de este tan escondido y  maravilloso pueblo mágico de México.

Real de minas de nuestra señora de la limpia concepción de Guadalupe de los álamos de catorce, es el nombre real de este encantador pueblo, ubicado en el corazón de la sierra de catorce en el estado de San Luis Potosí, en México.

Real de catorce, como es conocido en la actualidad, es un lugar turístico en medio de una zona semidesértica, un pueblo minero que se quedo varado en el tiempo, es ahí donde radica su enigmática belleza y  folclor.

El viaje comienza desde la llegada al pueblo, solo se puede acceder a través de un túnel de 2300 metros de largo denominado OGARRIO, cuya construcción se le atribuye a Don Vicente Irizar Aróstegui, un ilustre español que se dice nombró el túnel como homenaje a una familia de inversionistas dueños de la CASA MAZA quienes nacieron en OGARRIO ESPAÑA, don Francisco Maza e hijos y socios Santos, Francisco y Pedro.

Foto by: El Bloguero Solitario

Caminar por sus calles empedradas y construcciones llenas de recuerdos históricos nos regalan una ventana hacia el pasado, cuya estampa nos permite imaginar como es que sus habitantes son capaces de adaptarse a sus áridas zonas y al inclemente clima caluroso durante el día y helado por las noches, típico de una zona semidesértica.

Lugar donde el tiempo parece haberse detenido, se puede observar a los habitantes del pueblo viajando a caballo, sus pintorescas construcciones hechas de piedra y barro que aun permanecen de pie, intactas, sin sufrir alteración alguna a pesar del paso del tiempo, el sube y baja de la sierra y sus acantilados exhiben su increíble geografía, que nos regala imágenes de naturaleza asombrosas de principio a fin.

Foto by: El Bloguero Solitario

Aunque Real de catorce parece resistirse a mantener su singular belleza intacta, cabe señalar que uno de los atractivos mas “modernos” que el pueblo nos ofrece, es el paseo en los willys, unos vehículos 4×4 de carga que se asemejan a los viejos jeeps de los años 40´s, diseñados para soportar viajes muy largos a través de caminos sinuosos que para otros vehículos son intransitables, cuyo margen de error al manejar es prácticamente minimizado por la pericia de quienes lo conducen puesto que son capaces de descender a gran velocidad, apenas a centímetros de un imponente  acantilado.

Se puede hacer el viaje mas interesante con la ayuda de un guía del pueblo, quienes amablemente nos cuentan paso a paso y con lujo de detalle la historia detrás de esos muros que parecen haberse detenido en el tiempo como mudos testigos de un pasado que permanece vigente en nuestro presente, su historia es rica en detalles que para un turista solitario podrían pasar desapercibidos.

La amabilidad de sus habitantes, acostumbrados al bullicio de quienes los visitan maravillados por su pintoresco pueblo, es de destacarse, es común encontrar lugares para comer cuya cocina tradicional con el calor de los viejos comales y tortillas hechas a mano, nos brindan un sabor a México inigualable.

Foto by: El Bloguero Solitario

Fuera del paseo en los willys, y su nueva atracción para los aventureros que gustan de la adrenalina, el viaje en tirolesa, no existe el transporte público en real de catorce, pero caminar a lo largo de sus empinadas calles empedradas nos regala un agradable cansancio que nuestras piernas nos harán recordarlo por un par de semanas.Real de catorce, la pequeña ciudad que se resiste a ser olvidada, una ventana hacia el pasado vigente en nuestro presente.

Foto by: El Bloguero Solitario

Real de catorce, la pequeña ciudad que se resiste a ser olvidada, una ventana hacia el pasado vigente en nuestro presente.

Si te gustó el tema déjanos tu comentario...

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s