Motivación Fotográfica

Llevo varios años escribiendo en mi blog, no ininterrumpidamente, pero para ser honesto siento que estoy intentando ser recurrente y compartir algún pensamiento o idea que parezca interesante, pero por momentos me resulta difícil encontrar la motivación para hacerlo.

Escuchando un programa de radio de camino al trabajo, me puse a pensar que difícil debe ser tener un tema diferente del que hablar todos los días para que la gente se interese en escuchar tu pasión. Particularmente por momentos me resulta un tanto complicado escribir algo interesante, porque mi forma de ser es sumamente rutinaria, pero creo que, como dice Ximena Sariñana en su canción, “cashii shin querer”, he encontrado una forma un tanto agradable de donde obtener una idea que me motive a escribir. LA FOTOGRAFIA.

He descubierto que soy fanático de las imágenes fotográficas un tanto extrañas, nostálgicas, curiosas o de paisajes llenos de colores, me gusta tratar de descifrar el mensaje o enigma que una imagen posee, me resulta impresionante que algunas de ellas pueden decir tanto con tan poco.

Existen bancos de imágenes gratuitas en la red, que permiten descargas sin costo compartidas por todo tipo de usuarios, desde novatos hasta especialistas con nivel experto en fotografía, muchos de ellos compartiendo su trabajo a nivel internacional por el simple gusto de ser reconocidos y admirados.

Son tan vastos y variados los temas fotográficos que ahí se exponen, que por momentos resulta complicado elegir solo una imagen para compartir,  y lo mas importante, que de ella emane una idea que me ayude a escribir, de igual manera, la variedad casi multimillonaria de imágenes que son compartidas a través de estos sitios, permite tener un marco extenso de elección, lo que me resulta particularmente “una contrariedad interesante”.

He visitado otros blogs, en los que se destaca el estilo de sus escritores, todos tienen una línea que seguir, saben hacia donde encaminar su información, que tipo de público los visita, incluso hay quienes obtienen una retribución económica que les permite dedicarse al cien por ciento a esa extraña pasión de la escritura. A mi todavía me falta mucho para llegar a esa meta, pero al encontrar otro ejercicio de motivación para la mente sin ideas, creo ir por el camino correcto.

Volviendo al tema de la fotografía, tengo la firme intención de adquirir una cámara profesional y el conocimiento suficiente para manejarla para así poder obtener mis propias imágenes, espero tener la oportunidad algún vez de hacer una galería de imágenes propias y compartirla con todos los que visitan este blog, leer los comentarios o criticas que de ellas se desprendan y retroalimentarme con esos consejos, mientras tanto seguiré siendo el fanático numero uno de todos esos fotógrafos conocidos y no reconocidos, soñando con algún día poder ser parte de esa comunidad internacional llena de creatividad.

Mientras eso sucede, les comparto una pequeña galería del tipo de imágenes que esos magos de la fotografía le han regalado al mundo de la web.

Como siempre ustedes tienen la mejor opinión…

 

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

 

 

 

 

 

Anuncios

El Circo

Existen muchos recuerdos de la infancia, algunos buenos, otros no lo son tanto, pero uno de los mas añorados llego a mi memoria cuando observe en una de las más transitadas calles de mi sagrado pueblo, un imponente contingente de vehículos, de los que descendieron un sin número de trabajadores cual ejército listo para enfrentar una batalla más, en esta guerra llamada vida.

Conforme pasaron las horas, los martillos salieron a relucir, como las primeras armas de guerra; golpeaban sin descanso aquellos enormes clavos, un golpe tras otro, con una sincronización asombrosa, digna de cualquier reloj suizo, con la fuerza y velocidad necesarias para asegurar las bases que mas tarde sostendrían la magia que habría de suceder en el interior de su alegórica carpa.

La organización de la maquinaria humana requerida me resulta fascinante, todos saben que hacer y en que momento preciso deben actuar, a pesar de que las cosas han cambiado para muchos de sus integrantes, que, por azares del destino y la naturaleza invasora y predominante de algunos seres humanos irracionales para con otras especies, ya no forman parte de este maravilloso espectáculo, el circo sigue conservando su magia.

Recuerdo de niño cuando la emoción me invadía al saber que llegaba un circo al pueblo, la algarabía de los payasos, los asombrosos y espectaculares zoológicos de animales, desde leones, tigres, panteras, osos, elefantes, cebras, llamas, caballos percherones o mini ponis, chimpancés entre muchos otros, las habilidades aéreas de los artistas acrobáticos que surcaban el cielo circense, cual centella destellante atravesando el universo. Ahora las cosas han cambiado, los animales ya no están permitidos, sin embargo, las intrépidas actuaciones de los nuevos artistas hacen que la belleza del circo se conserve intacta.

La voz de fondo del maestro de ceremonias es la que anuncia con singular alegría el comienzo del espectáculo lleno de magia, uno a uno van apareciendo en el escenario todos y cada uno de los artistas, quienes llenos de energía y una alegría excepcionalmente contagiosa, salen dispuestos a conquistar a todos y cada uno de nuestros infantiles corazones, que con aplausos corresponden y alimentan el espíritu indomable de esos intrépidos dominadores del escenario.

Todo en el circo es magia, luz, colores, sensaciones emitidas por los que conforman dicho espectáculo y que sus receptores agradecen con una emoción descomunal mediante una lluvia de aplausos e inevitables carcajadas contagiosas. El ir al circo es vivir un sueño mágico en una realidad tangible.

Hoy me toca ser quien invite a mi familia a vivir ese sueño, llenar de gratos recuerdos la memoria de mi amada descendencia, esas mismas sensaciones y emociones que me fueron transmitidas en mi época infantil, han llegado para ser compartidas con mis seres queridos, siempre con la misma ilusión de que sean recordadas de generación en generación.

Ya es hora… que comience la función…

 

Pequeños Exitos

Siempre me ha causado cierta curiosidad cuando en Internet encuentro algún articulo que habla sobre como ser una persona exitosa, supuestos trucos que te ayudaran a conseguir el éxito mucho mas rápido de lo que imaginas y cosas por el estilo.

Tengo la dicha de a mi edad conservar el gusto por hacer deporte, fútbol sobre todo, juego en varios equipos de diversas ligas de mi ciudad y no es porque sea el super jugadorazo que el mundo se perdió de conocer porque me “chingue” la rodilla, si no porque toda mi vida he amado este deporte y espero seguir jugando hasta que el físico me lo permita.

Curiosamente, revisando mi agenda de la semana en retrospectiva, hoy que es viernes y me toca finalizar mi semana de trabajo, salvo que aparezca algo urgente como regularmente así sucede, me di cuenta que en esta semana voy a terminar por jugar 7 partidos, seis de fútbol soccer y uno mas de volleyball, porque tambien me gusta este deporte.

Recuerdo los triunfos y las derrotas de la semana, lo curioso es que fueron 3 triunfos contra 3 derrotas de los partidos ya jugados hasta el momento, así que podría definir si mi semana fue deportivamente exitosa con el resultado del partido de volleyball de esta noche, pero solo para agregar, no hemos ganado un partido de volleyball desde hace dos meses, asi que no hay muchas esperanzas de obtener un buen resultado.

Todos los parámetros para calificar si una persona es exitosa o no, dependen de las exigencias que uno mismo se fije, si calificara mi semana deportiva de manera diaria diría que el lunes me derrotaron, pero de las derrotas se aprende, el martes gane así que conseguí llegar al éxito, el miércoles volví a probar el sabor de la derrota, el jueves de nuevo llegaron los triunfos a mi actividad deportiva favorita y hoy viernes estoy esperando el resultado para saber si terminare mi semana deportiva con un resultado exitoso o tendré que aprender de nuevo del fracaso que a cada rato me termina enseñando.

La vida esta llena de triunfos, de todos los tamaños, colores y sabores, algunos son calificados por la gente que nos rodea, conforme a sus normas y creencias propias obtenidas desde su niñez, pero los mas importantes, sin demeritar la opinion de los demas, son los calificados por uno mismo. Esto mantiene nuestra autoestima inspirada y en forma, como si con esas acciones la ejercitaramos para mantener su condición optima.

Sigo buscando mi sueño de ser un bloguero exitoso, y ese resultado se basa en perseguir objetivos o metas definidas, obtener estadísticas con buenos resultados, ofrecer algo atractivo para los posibles lectores que me visiten, ser constante, mantenerme motivado, leer y aprender todos los días cosas nuevas o especializarme mucho mas en las que se supone conozco, todas esas cosas entre muchas otras sentaran las bases para que la gente califique si soy exitoso o no, pero si me calificara conforme a mis propios gustos, pienso que cada que termino por escribir una publicación totalmente salida de mi inspiración personal, me atrevo a decir que para mi, he conseguido llegar al éxito por este día.

Como siempre ustedes tienen la mejor opinión…

A mis amigos…

Todo aquel que me conoce personalmente sabe que soy el tipo menos sociable que hay sobre la faz de la tierra y si no es así, se que soy un fuerte candidato para representar a mi país en un mundial del individuo menos sociable en la categoría MÁSTER (si es que el evento existe) y luchar por ese poco honorable primer lugar, amigos tengo muy pocos, de hecho puedo aventurarme a decir que los puedo contar con los dedos de las manos, esto a pesar de conocer a muchísima gente, mi carácter osco, necio y excesivamente anti sociable, solo provoca que “ahuyente” a las personas que pretenden acercarse a mi buscando un favor o una amistad sincera.

Sin embargo y a pesar de semejante debacle personal, tengo un bastante selecto grupo de amigos que en pocas palabras y para no darle muchas vueltas al asunto son un “reverendo desmadre” y considero que, fuera de mi familia, son las únicas personas que me soportan y con los que me llevo excelentemente pesado, aunque esto suene curioso y bastante raro.

Son honestos al hablar, directos, nunca son hipócritas, si tienen que decirme algo me lo hacen saber sin rodeos, lo cual es digno de agradecerse en esta época en la que la mayoría de las relaciones amistosas se mantienen por las redes sociales  y estas carecen de una autenticidad sustentable.

Aunque en razón de la distancia coincidimos muy pocas veces en el año, tengo que mencionar que debo agradecer a que, gracias al avance de la tecnología, esas relaciones de amistad se han mantenido unidas, creando lazos fuertes a lo largo de los años, mismas que sobreviven hasta hoy en día.

Es agradable saber que independientemente de la distancia geográfica que nos separa, esas amistades perduran, gracias a la comunicación casi diaria y constante, como si estuviéramos en el mismo lugar, aunque a veces resulta un poco frustrante por que en algunas ocasiones, uno desearía poder convivir mas con los que si están cerca entre sí, y llegas a perderte eventos organizados en el momento, los cuales por razones geográficas, resulta imposible si no se tiene el tiempo suficiente para trasladarse al lugar de la reunión.

A pesar de todas la vicisitudes antes mencionadas, la amistad ha permanecido sin resquebrajarse, el respeto, la alegría, el recibimiento, las ganas de aprovechar el tiempo y compartirlo juntos por ser pocas las veces que logramos reunirnos, siguen existiendo de manera permanente.

Es un enorme gusto y satisfacción haberme encontrado a este tipo de personajes en el camino, cada uno piensa de manera diferente, todos compartimos la misma pasión por el trabajo y las carreras que desempeñamos, y aunque son areas distintas, eso no ha sido impedimento para mantener una comunicacion sana y abierta sobre cualquier tipo de situacion  que aqueje a uno o a todos al mismo tiempo.

Por esa razón y por muchas otras es que hoy comparto con toda la gente que pudiera leer este blog alguna vez, el cariño especial que siento por mis mas sinceras amistades…

Para todos ustedes cabrones… hay tamos

Hasta pronto abuelo

Hay momentos buenos y momentos tristes en la vida. Aunque esto es total e irrefutablemente cierto, la perdida de un ser querido siempre representará uno de los momentos mas tristes y refleja un dolor absoluto que marca una pauta en nuestro paso por este camino.

Existen personas en el mundo, que como yo, no sabemos expresar los sentimientos, creemos ser capaces de aparentar fortaleza, seriedad, madurez, y mantener la máscara de un rostro inquebrantable, aunque por dentro nuestra alma y nuestro corazón sean de lo mas débil.

Somos seres humanos, todos queremos y sentimos igual, pero lo expresamos de manera diferente, en mi caso, mi abuelo me heredó ese carácter, de un personaje serio, un tanto huraño, tajante en sus decisiones, amante de la lectura, las sopas de letras y las revistas con crucigramas, un tipo culto, cuidadoso de su aspecto, de familia humilde pero fina estampa, chapado a la antigua, de saludo escueto, mesero de oficio pero con un amor por el conocimiento y una lógica que parecía a veces ser en extremo irrefutable. A pesar de solo conocer el rostro externo que mi abuelo mostraba ante la gente, he llegado a recordar algunos efímeros momentos en los que me demostraba su cariño, muy a su estilo.

Lo recuerdo siempre sentado a la sombra de una vieja terraza, en una mecedora de metal, con bolígrafo en mano, lentes bifocales, con pantalón de vestir no importando el clima abrazador o el frío extremo, bigote y cabello peinado con brillantina, a la vieja usanza, siempre listo para resolver los mas complicados y enigmáticos rompecabezas de palabras llamados crucigramas, su pasatiempo favorito.

Una enfermedad cruel y devastadora ha cerrado su ciclo en esta tierra, su cuerpo agotado por el paso del tiempo y por su asfixiante lucha diaria contra la enfermedad que termino postrándolo en una cama, no lucen la antigua gallardía con la que el se presentaba, y aunque se que el cataclismo de su padecimiento a borrado de su mente mi recuerdo de la infancia, se que aún existo en su corazón, como él estará por siempre en el mío.

Hombre de pocas palabras, te vas sin poder despedirte, se que tu cuerpo al final de tus días termino por abandonar tu espíritu, pero el recuerdo de tu esencia como hombre de familia permanecerá por siempre en todos y cada uno de los seres que te conocimos y aprendimos a amarte como eras.

Hasta pronto abuelo… Dios te bendiga.

 

Ese es mi secreto… siempre estoy enojado

Tengo un amplio kilometraje en lo que a horas/web se refiere, es decir he navegado durante mucho tiempo en el internet, los motivos son muchos, cuestión laboral, cuestión escolar, el ocio, o el gusto por la lectura, ademas de mi reciente interes por catapultar de alguna manera mis deseos por escribir.

Existen varios blogs de diversos temas que sigo, los veo y creo que son muy profesionales, otros con un estilo muy definido, algunos enfocados en temas que pudieran no parecer muy interesantes pero debido a su amplia experiencia y habilidad para la escritura son capaces de volverlos atractivos, cosa que yo aun no consigo pero sigo trabajando en ello.

Yo estoy “en pañales” en ese aspecto, ni siquiera puedo decir que tenga un estilo definido o que esto sea una “carrera” o algo que haga profesionalmente, ya que no recibo remuneración alguna y solo es por el gusto de escribir, aunque se que esto no le agrada a mucha gente que me conoce, pretendo que mi intempestiva perseverancia termine por eliminar esas barreras convenciendolos de seguirme y compartir este pasatiempo.

Siempre me he preguntado que motiva a los demas a hacer cosas por gusto, como en aquellas en las que no se reciba algo tangible como premio, solo la plena satisfacción del espíritu, como por ejemplo, porque a algunos nos gusta jugar futbol, hacer deporte, dibujar, cocinar, pintar, viajar, o en mi caso el escribir. Ni siquiera yo mismo conocía que es lo que me motiva a hacerlo, hoy despues de una semana sumamente dificil en muchos aspectos descubrí un sentimiento que me impulsa a continuar con esta noble labor, aunque ese sentimiento puede llegar a volverse catastroficamente incontrolable.

Estoy pasando por lo que decimos aca en mi tierra, un bache muy profundo, sobre todo en el aspecto economico aunque no es algo que no se pueda resolver, si siento que mi ferrea voluntad se siente resquebrajada y por momentos parece querer darse por vencida, llorar se vuelve una opcion viable para liberar un poco la ansiedad y el estres de la situación pero solo es un auxilio sentimental, sigo aun buscando opciones para resolver el fondo del negocio.

Anoche, de esas veces raras y extrañas en que ya no soporte la tortura mental, utilice la vieja tecnica de platicar con mi yo interno para hacerle saber la situación que de antemano ya conoce, para analizar las posibilidades que teniamos de salir de este bache que mas bien parece crater y del que lejos de encontrar la salida parece hundirnos mas aun.

Primero definimos la realidad de las cosas, las posibilidades de una mejora laboral, la busqueda de otras opciones, la renuncia actual al lugar en donde trabajo para buscar otros horizontes, las fechas cercanas al aguinaldo, un trabajo extra los fines de semana, hasta el cobro de la tanda y algun prestamo bancario (cosa que los dos coincidimos que la dejariamos como la ultima, mas ultima, de las ultimas opciones), una vez establecidos los parametros de la realidad y los procedimientos a seguir, continuamos con la terapia fisica.

Hay ocasiones en las que salgo a caminar y siento que mi cabeza esta activa, despierto, atento a mi entorno, pero noto que mi cuerpo “no me acompaña”, como si tuviera que arrastrarlo, intento correr y se niega, quiero distraerme hacer algun deporte, pero apenas comienzo doy unos cuantos pasos y me pesan las piernas terriblemente, mentalmente me siento bien, creo que puedo dar mas pero mi cuerpo se resiste poderosamente.

Despues de horas y horas de platica con mi yo interior llegamos a la conclusión de descubrir la razón de la negativa, es un sentimiento de coraje extremo hacia la situación. Solía ser una persona muy explosiva, llena de arranques, agresivo, grosero, osco y endemoniadamente cabron (perdon por el ingles XD) pero segun yo, deje de serlo porque pense que no me traia nada bueno, sin embargo era la unica forma que conocia para liberar presiones y no cargar con angustias del pasado o del futuro.

Luego todo se aclaró, una sola frase llego a mi cabeza “EL ENOJO ES LO QUE TE MUEVE” lo comprendí casi de inmediato, cuando estoy enojado tomo decisiones rapidas, mi cabeza se acelera por la adrenalina y apesar de que dicen no es bueno tomar decisiones encontrandote en ese estado tan vulnerable, a mi me resulta extremadamente facil hacerlo en ese preciso momento, porque como lo dije antes, es la unica forma que aprendi para defenderme del ataque de cualquier persona, solo pienso en un si o en un no, como el mandala del ser, AQUI Y AHORA, independientemente de los beneficios o consecuencias, mi decisión ha sido tomada.

Hoy pretendo encaminar la ira que existe en mi interior, encaminar mi enojo en beneficio de mi persona, encausar el odio que tengo hacia cualquier situación, cosa o persona para enfrentarlo y hacerme mas fuerte, llorar no es una opción ahora, despues de llegar a caer tan bajo, solo hay que levantarse, impulsar el enojo para que este me motive, no me dare por vencido. Sea cual sea el problema lo afrontare, lo observare fijamente con mi odio mas profundo, canalizando mi energia interior hacia la destrucción total de ese objetivo y confio plenamente en que saldre adelante.

Despues de esta confesión… Ahora imagina que eres tú ??? que harias ??

Recuerdos de la infancia

Uno de esos raros días en los que tenía un poco de espacio en mi tiempo de trabajo, aproveche para “navegar” en SAN GOOGLE, de esos días en los que no tenia mucho que hacer, y mientras buscaba algún tema interesante que leer, me encontré con una imagen que por su simple contexto me transporto isofacto a una era del ayer muy agradable que pensé que la había dejado en el pasado.

Los que son contemporáneos de mi época recordaran que en nuestra niñez, la tecnología de los juegos se basaba en la nada, es decir, no existían computadoras, ni el Internet, ni las tabletas, ni las aplicaciones, ni el XBOX, ni el PLAY STATION ni ninguna otra cosa que se asemeje, y de los celulares hoy conocidos como smartphones mejor ni hablamos. Seguramente si es que algún joven incauto que no forma parte de los que crecimos entre los 80’s y los 90’s llega a leer esto, se preguntara “tons que hacían ?, como se divertían ?”. Ellos comienzan a imaginarnos como unos pequeños niños trogloditas encerrados en una cueva, vestidos con pieles de animales ya extintos, con largas cabelleras hechas rastas por la falta de agua potable para bañarse, alimentándonos de la cacería de gallinas salvajes y la pesca de zapatos, botes, etc. o una cosa así, claro que ninguna de estas cosas era cierta.

Hoy en día la adicción a la tecnología nos ha vuelto sedentarios en extremo, somos mas obesos, hacemos menos ejercicio o actividades al aire libre, nos quejamos de lo poco “ergonómica” que suele ser nuestra silla en la oficina, acusamos fatiga extrema por tantas horas de trabajo “sentados”, sufrimos de un “calor extremo” si no tenemos el clima en 22 grados centigrados porque afuera esta a 24, el único momento en que se puede decir que nos esforzamos es cuando no encontramos el canal que queremos ver en la televisión e insistimos en recorrer todos los canales a través de nuestro control remoto hasta encontrarlo. Como dijo martinolli “verdaderamente lamentable doctor”.

Del primer instante que recuerdo de mi niñez, es que generalmente el premio a cumplir con nuestras respectivas “obligaciones” por llamarlo de alguna manera era que tus padres te daban permiso de salir a jugar, todos deseábamos escucharlos decir “ándale salte pero nomas un ratito”. Todavía ni terminaban la frase cuando ya ibas a una cuadra de tu casa a toda velocidad hacia el respectivo punto de reunión. Una vez en el lugar, si eras de los que en el grupito en el que te juntabas había un amiguito riquillo que no podía faltar porque era el único que tenía un balón de fútbol, eres de los 80’s. Solo necesitábamos un espacio donde correr, una pelota y unas cuantas piedras para hacer las porterías, “no se vale tirar recio”, “soy portero ambulante” comenzaban a surgir las improvisadas reglas que con solo ser gritadas todos aceptaban estar de acuerdo.

Pasaban un par de horas en las que lo único que importaba es que al final cuando estaba por acabarse el juego, no sabias cuantos goles habías anotado o recibido, el típico grito de “EL ÚLTIMO GOL GANA” la regla suprema mas respetada del fútbol callejero infantil era la que decidía todo.

Una vez finalizado el partido, la diversión no terminaba ahí, si eras de los afortunados a los que en alguna Navidad o cumpleaños les regalaron una bicicleta, un simple bote de “frutsi” entre el marco y la llanta trasera de la misma, era capaz de convertirlo en una estruendosa motocicleta. Si no tenías una, tampoco hacia diferencia porque te subías a “los diablos” de la bici de tu amigo y te encargabas de vigilar que “el motor de frutsi” no se cayera. En pocas palabras eras el mecánico oficial del equipo.

Antes no había tantas casas, ni fraccionamientos privados, ni siquiera hablemos de calles pavimentadas, solo había terrenos amplios en los que lo único que predominaba era una basta y extensa área de nada más que tierra, que con solo un poco de nuestra infantil imaginación, éramos capaces de convertir en el mejor parque de diversiones del mundo.

Cuantos de nosotros no tuvimos una “guarida secreta” en la que nos juntábamos para organizar la compra de papitas y las clásicas sodas en bolsita con popote. Si eras de los “apretados” serias el afortunado de tener una casita en el árbol más frondoso y cercano posible para ti y tus amigos de la cuadra. Nunca necesitábamos de un celular para ser localizados, bastaba con un simple grito de la voz de mama llamándonos desde la ventana de nuestra casa, grito que éramos capaces de escucharlo a kilómetros digno de ser considerado la más efectiva señal de alerta.

En esa época la única manera de que un niño ordinario consiguiera algunas monedas era únicamente “haciendo mandados”, no existían las tiendas de conveniencia como las de hoy en día, ibas a la tiendita de la esquina, al tendajito, al estanquillo de don Juan, don pepe o doña Lupe. Donde encontrabas de todo, y hasta podías pedir fiado, con solo el poder de la palabra respaldada por una orden de tu mamá o tu papá, absolutamente confiable cosa que ni la mejor tarjeta de crédito del mundo puede lograr. Si el dueño del changarrito no tenía suficientes monedas para devolverte el cambio completo te compensaba con el clásico puñado de lunetas de chocolate algo así como los m&m’s pero mexicanos. Quizás eso reducía tus posibilidades de que te dieran mas monedas por tu mandado pero llenabas tu tanque interno de azúcar que convertías en energía a la hora de jugar.

Las únicas “aplicaciones” con las que contábamos en ese entonces eran, la pelota de fútbol, el trompo, el balero o las infaltables canicas de colores, jugabas futbol con la pelota, a los “cancos” con el trompo, a las “capiruchas” con el balero, y al “quitis” o a “la goma” con las canicas. Y si eso no era suficiente, jugábamos  al voto, al stop, a los encantados, a las escondidas, al shangai y hasta el pocito petrolero. Nuestra imaginación no tenía limites.

Tengo la dicha de ser padre y hoy que escribo esto me doy cuenta que estoy instalado en el futuro que creí jamas llegaría cuando era niño, veo con sumo placer el crecimiento de mis vástagos y no puedo evitar recordar lo bello que fue mi infancia, el desconocer el significado de las cosas me permitía imaginarlas, mejorarlas, no sentía miedo de andar jugando solo o con mis amigos, la misma gente “del barrio” que nos conocía nos cuidaba. Hoy esos tiempos han cambiado, no hay espacio suficiente, el trafico, el caos, la violencia, incluso la tecnología han mermado ese estilo de vida, puedo presumir que fui un afortunado de crecer en esa época…

Y tu recuerdas tu infancia ???….

Folclor hospitalario

Hace días por circunstancias raras de la vida tuve que asistir a un hospital acompañando a un familiar por una emergencia medica imprevista. Por la premura de la situación y en razón de la distancia recurrimos al hospital mas cercano que teníamos al alcance, resultando ser una situación atípica y bastante pintoresca para la cual no estaba preparado.

Me considero una persona muy analítica (por no decir metiche) y una vez que mi familiar fue atendido y como tenia tiempo suficiente para esperar me puse a observar mi entorno meticulosamente… y esto fue lo que sucedió…

El hospital al que recurrí obviamente no era una institución particular mas bien era de gobierno y la cantidad de gente con la que coincidí era inconmensurable, se iban 5 regresaban 10, las instalaciones de la sala de urgencias lejos de ser higiénicas eran unas instalaciones sumamente deprimentes, poco personal administrativo, capaces de hacer magia con un lápiz mordido y una vieja libreta, lidian con toda clase de gente, a veces solo es uno el que esta enfermo pero tiene a seis familiares acompañándolo como si con hacer montón recuperaran la salud, los pocos médicos que trabajan arduamente intentan ser amables o indulgentes a veces con quien ni siquiera lo merece, pero en ciertos ratos parecen perder la cordura con tanta pregunta impaciente e ilógica, la verdad no los culpo, yo que no trabajaba en el área ya me había hartado, y eso que mi única función es ser paciente y esperar, termine por salirme un rato a tomar aire… mala idea

Afuera, la situación no mejora, el panorama es desolador, muchísima gente se aglomera en las diversas áreas del hospital, buscando rincones donde acomodarse a sabiendas de que les espera una larga noche, algunos lamentos por malas noticias se dejan escuchar a lo lejos y se confunden con el escándalo de los menores que se corretean desesperados tratando de hacer que el paso del tiempo sea por lo menos algo mas llevadero y un tanto divertido

Otros tantos platicando de cosas que no tienen nada que ver con la salud, entre los murmullos escucho que algunos de los que esperan, ni siquiera son familiares, pasaban por ahí, vieron a conocidos y se acercaron a preguntar que había pasado, simplemente se quedaron…

Hay basura por todos lados, las instalaciones se ven sumamente descuidadas, algunas habitaciones en plena reconstrucción, con personal trabajando, las herramientas de trabajo no descansan, el estruendoso ruido no ayuda a mejorar la salud de los pacientes internados, pero aun así, no falta el medico o la enfermera que están dispuestos a atenderte y brindarte una sonrisa.

Las ambulancias llegan constantemente, parece terminal de microbuses como si la cantidad de pacientes en espera no fuera suficiente, accidentes de toda clase desde el mas simple hasta los mas grotescos son un espectáculo muy desagradable pero morbosamente atractivo para los presentes.

Llegan las horas mas pesadas de la madrugada, y los que poco ayudan se comienzan a retirar plenamente convencidos de que ya hicieron su parte, se despiden con un “lo que se ofrezca, o cualquier cosa hechame un grito” como si cerraran un contrato de compromiso, aunque saben que la solución no esta en sus manos, su noble voluntad se les agradece.

No falta quien hace su agosto y aprovecha la espera para vender chucherías para “entretener a la tripa” como se dice acá en estas tierras, desde papitas, refrescos, dulces, chicles, chocolates, hasta tortas, tacos y gorditas pululan entre los visitantes mucho mas que los medicamentos que existen en el almacén del hospital.

Admiro la paciencia de la gente humilde que por venir sucios y después de ganarse unos pesos con el sudor de su frente, tienen que lidiar con quien no entiende el porque de su vestimenta y los juzga aun sin siquiera preguntar que necesitan, a veces somos terriblemente déspotas con quien mas ocupa de nuestra ayuda, eso es muy lamentable.

De la nada aparecen en las afueras un grupo de voluntarios de lo que parece ser una iglesia, con un escuadrón de buenos samaritanos que vienen a compartir un poco de su fe y esperanza con la gente que espera pacientemente afuera del área de urgencias. Forman una pequeña reunión espontanea y comienzan a realizar cánticos al ser supremo, comparten versículos y la palabra escrita en la biblia, la gente se reúne con fervor, después de un rato, los buenos samaritanos que llegaron ofrecen un pequeño refrigerio a todo aquel que lo desee… la fila es bastante larga pero se mueve rápido gracias a la buena organización y al orden que solo la gente humilde sabe como hacerlo cuando de respetar a dios se trata.

Han pasado cerca de seis horas desde que tuve la ultima noticia de mi familiar enfermo, y mi cabeza me pide salir a tomar aire pero mis pies se quejan casi de inmediato por el cansancio de soportar mi “embarnecido” cuerpo que ha estado de pie durante todo ese tiempo. Por fin una doctora me llama, para informarme que apenas van a operar a mi familiar, eso ya es un avance, estoy seguro que eso no habría pasado en un hospital particular pero, el dinero escasea mucho en estas épocas previas al inicio de las clases escolares y a la finalización del periodo vacacional que está por venir. Hay que aguantar vara…

El tiempo avanza lentamente, la espera es angustiante y mentalmente agotadora, desconozco absolutamente cual es el protocolo a seguir pero no quiero ser inoportuno con el personal acribillándolo con preguntas impertinentes e innecesarias. Pongo a prueba mi táctica de esperar a que alguien mas pregunte y escucho haber si me compete… mi nivel de “metichismo” esta al máximo, pero intento manejarlo muy discretamente. Hasta el momento he tenido éxito.

Una de las cosas que me percato es que en las poco mas de 24 horas que llevo observando mi entorno es que a pesar de tanta gente no he visto a una sola persona de mantenimiento o limpieza en todo este tiempo, las telarañas que vi ayer apenas llegue, hoy siguen ahí… intactas, como si esperaran pacientemente una fiesta de halloween para auxiliar en su decoración.

Como si fuera una burla, hay cientos de mensajes alusivos al “buen trabajo” que hace nuestro gobierno, la frase ESTADO FUERTE PARA TODOS creo que le falta agregarle una oración para complementarla, que diga “PERO PARA USTEDES NO”. Honestamente no creo que algún funcionario público de alto nivel llegue si quiera a realizar una consulta en esta clínica, aunque probablemente si fuera época de campaña, hasta los baños lavarían. Nuestro gobierno no cambiara su forma de actuar y eso es mas triste que ver un hospital caerse a pedazos por la falta de interés de algunos cuantos.

Mi cuerpo agotado por no dormir y no comer durante varias horas, por estar al pendiente de cualquier noticia de mi familiar casi me grita que necesita descansar, mis pies se jactan de no acatar las ordenes de mi cabeza, que les solicita incesantemente que traten de mantenerme de pie por la falta de lugares para sentarse, nunca imagine que un conflicto interior de tal índole existiera y menos que inconscientemente me ayudar a mantenerme despierto.

Después de un largo tiempo, viviendo toda esta odisea, percantandome de situaciones que sin conocerlas hoy, jamas sabría que siquiera existen, por fin el alta de mi familiar ha sido autorizada, aun al final la burocracia del tramite de autorización cierran con broche de oro todo este circulo. Me despido en espíritu de este lugar tan triste, lúgubre y deplorable recibiendo buenas noticias… espero y no tener que regresar pronto, pero se que algún día lo haré… pero aún no, aún no…

Cuando falta la inspiración

Hay días en que, aunque no me lo crean, por mas que buscas, lees, piensas, razonas, navegas, consultas etc.. etc.. la inspiración para escribir simplemente no llega, revisas temas anteriores, piensas en antiguas anécdotas, hasta terminas buscando en tu interior sentimientos reprimidos que por alguna razón no han salido para incentivar tus actividades pero simplemente.. nada pasa…

Se imaginan una plantita en pleno verano, con el calor intenso golpeando suavemente su tallo, sus pequeñas hojas simulando ser los brazos, y los pétalos de rosa abiertos de par en par como si dirigieran su mirada al cielo, aclamando por unas pocas gotas de agua que no llegan, a veces a todos nos pasa, pero que hacer para solucionarlo.

Cuando menos lo esperas, tus manos parecen conectarse a una pequeñísima idea perdida en la cabeza, sin quererlo las palabras comienzan a unirse unas con otras apresuradas por la premura incentivada de querer compartir un pensamiento, lo mas increíble es que el pretexto aun se desconoce, pero la motivación para hacerlo existe…

Así como la necesidad de relacionarse socialmente o de cumplir con objetivos previamente establecidos en cualquier ámbito puede hacerte sentir motivado, ya sea con expresiones, acciones, una sencilla mirada o una hermosa sonrisa de alguien mas, puede encender el motor de las palabras para compartir un mensaje, idea o un pensamiento

la inspiración es caprichosa, rara y hasta un tanto incomprensible, su comportamiento tan voluble y a veces desesperante pueden provocar que sin ninguna duda quieras abandonar proyectos largos interesantes o relaciones sentimentales que en un principio parecían bien encaminadas, como cuando un niño pequeño desea el juguete de otro solo para abandonarlo una vez que lo consigue…

Mas sin embargo, cuando aparece, la inspiración se funde alrededor del pensamiento como si fuera el mas tierno abrazo de la mujer amada que primero te abandona por las dudas y después regresa arrepentida como si pidiera perdón y quisiera que todo volviera a ser como antes… por un momento te llena de un entusiasmo engañoso que provoca que le dediques los mejores momentos de tu día y un espacio completo de tu tiempo exclusiva y únicamente para ella.

Una vez que tu pensamiento es envuelto en ese cálido abrazo comienza la magia, todos nos volvemos poetas por un instante, palabras que nunca imaginarias decir, llegan a tu léxico de manera abrupta formando oraciones casi perfectas que en conjunto son capaces de enamorar al mas necio y cerrado corazón

La manera tan caprichosa y hasta desinteresada con la que arriba la inspiración es como si sufriera de memoria corta, te hace pensar y terminas olvidando que hasta hace unos instantes no existía forma alguna que pudiera motivarte a expresar tus sentimientos, y de repente todo cambia

Las señales de una tormenta en proceso son la manera perfecta de explicar el protocolo de la inspiración, la calma que antecede la tormenta que se avecina es el reflejo de la ausencia de palabras, ideas y pensamientos que escasean en la mente, las fuertes ráfagas de viento que anuncian la llegada del huracán, son el espejo mismo del torrente de palabras que, desordenadas y en cantidades abundantes, comienzan a dar vueltas en la cabeza queriendo ser elegidas para formar parte de ese sentimiento de poeta que te invade por dentro. Una vez que la poderosa tormenta ha iniciado su curso, el afluente acuático se hace presente, la abundancia de agua que cae a cantaros, es como si se describiera lo que sucede con las palabras que parecen descender en el orden en el que las necesitaba para expresarme…

La pacifica calma anuncia el fin de la tormenta, de la nada terminas de inspirarte y expresar los mas bellos sentimientos con una sensación plena de alivio, mal presagio de que la inspiración, así como la mujer amada que ha sido invadida por la rutina y se ilusiona ante las convincentes y prometedoras palabras de un amor infiel, termina por abandonarte para seguir su curso en busca de la felicidad.

Así de rara, caprichosa, e incompresible pero muy necesaria es la inspiración.

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: