La marioneta

García marquez, don mofles y jhonny welch

Si por un instante Dios se olvidara
de que soy una marioneta de trapo
y me regalara un trozo de vida,
posiblemente no diría todo lo que pienso,
pero en definitiva pensaría todo lo que digo.

Daría valor a las cosas, no por lo que valen,
sino por lo que significan.
Dormiría poco, soñaría más,
entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos,
perdemos sesenta segundos de luz.

Andaría cuando los demás se detienen,
Despertaría cuando los demás duermen.
Escucharía cuando los demás hablan,
y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate.

Si Dios me obsequiara un trozo de vida,
Vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol,
dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón,
escribiría mi odio sobre hielo,
y esperaría a que saliera el sol.

Pintaría con un sueño de Van Gogh
sobre las estrellas un poema de Benedetti,
y una canción de Serrat sería la serenata
que les ofrecería a la luna.

Regaría con lágrimas las rosas,
para sentir el dolor de sus espinas,
y el encarnado beso de sus pétalo…
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida…

No dejaría pasar un solo día
sin decirle a la gente que quiero, que la quiero.
Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos
y viviría enamorado del amor.

A los hombres les probaría cuán equivocados están,
al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen,
sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas,
pero le dejaría que él solo aprendiese a volar.

A los viejos les enseñaría que la muerte
no llega con la vejez sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres
He aprendido que todo el mundo quiere vivir
en la cima de la montaña,
Sin saber que la verdadera felicidad está
en la forma de subir la escarpada.

He aprendido que cuando un recién nacido
aprieta con su pequeño puño,
por vez primera, el dedo de su padre,
lo tiene atrapado por siempre.

He aprendido que un hombre
sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo,
cuando ha de ayudarle a levantarse.
Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes,
pero realmente de mucho no habrán de servir,
porque cuando me guarden dentro de esa maleta,
infelizmente me estaré muriendo.

Por Jhony Welch
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Ya es tiempo

Ya es tiempo

Bendecido aquel que conoce la hora de su muerte

Porque sabe que es tiempo de despedirse

Olvidar el pasado y viejos rencores

Liberar el alma de las lozas del ayer

Disfrutar los últimos momentos con alegría

No preocuparse por el mañana

Para poder vivir el presente que le queda

Hombre muerto caminando dicen algunos

Hombre vivo despidiéndose diría yo

El ciclo de la vida ha terminado

Ya es tiempo de decir adiós

Lo hecho, hecho está

El pasado es historia

Dejamos de ser quienes somos, para convertirnos en solo recuerdos

El reloj de mi tiempo en esta tierra marca la hora final.

Este es mi ultimo Adiós

 

 

 

Ser padre no es nada fácil

Estoy frente a mi espejo, observo lenta y detenidamente como el tiempo se ha encargado de registrar su huella en mi rostro, luzco viejo y cansado, con una mirada triste con cierto sentimiento de culpa y frustración que aun no termino por comprender, ser padre no es nada fácil.

Solo y meditabundo, comienzo a recordar aquellas veces en que siendo joven reclamaba el cariño y la atención de mi padre, un hombre introvertido, serio, poco expresivo, lleno de dudas y desconciertos, inteligente en sus respuestas pero poco dedicado a escuchar a sus hijos si no era mediante el informe de reclamos de mi madre. Yo estoy cometiendo el mismo error con los míos, ser padre no es nada fácil.

He priorizado mi rutina de descanso sobre lo que verdaderamente debería importarme, tanto reclame en mi época de juventud el cariño, la atención y la comprensión de mi padre que a pesar de estar conmigo físicamente, la ausencia de su mente siempre me resulto incomprensible, y me he dado cuenta que sin querer, estoy repitiendo el mismo patrón equivocado para con los míos, ser padre no es nada fácil.

Siempre pensé que estaba haciendo las cosas bien, que por ser el “jefe de familia” mis razones son irrefutables, mis decisiones no se cuestionan, e incluso el manejo de mi persona es el correcto sin cometer errores que puedan repercutir en la forma de comunicarse de mis mas grandes amores, ser padre no es nada fácil.

Espero con toda honestidad, estar a tiempo para hacer un esfuerzo máximo y recuperar la confianza que mi descendencia necesita de mi como papá, todos debemos estirar la carreta para el mismo lado, pero el líder debe poner el mayor ejemplo y no lo estoy haciendo como debería, ser padre no es nada fácil.

Quiero aprovechar la oportunidad que la vida gentilmente me ha otorgado, creo que aun puedo ser consiente de mi grave error y convertirlo en un acierto, debo acercarme mas a quienes esperan mucho mas de mi persona, debo cambiar mi forma de ser y brindarles todo el mayor tiempo posible, porque están creciendo rápido y viven la etapa mas difícil de sus vidas, en donde existen mas dudas, yo debo estar presente en cuerpo y alma, ser padre no es nada fácil.

Estamos en la época en la que es valido expresar los sentimientos sin el miedo a ser juzgados por los prejuicios que uno mismo se siembra, mas a los que nos cuesta mucho expresarnos para con nuestros seres queridos, mi padre no me enseño a decir te quiero, no quiero que ese error se siga repitiendo para con los míos, ser padre no es nada fácil.

Ojalá que esto se convierta en una constancia del día en que me decidí a cambiar y reconquistar la confianza de mis más grandes amores, quiero que sus recuerdos sobre mi sean eternos, que se conviertan en memorias vividas con alegría y nostalgia, que cuando las recuerden sean el motivo que las haga sonreír en mi ausencia, que el tiempo que me reste por vivir a su lado, sea motivo de bellos recuerdos y no de malas pesadillas, todo eso depende únicamente de mi, y cuando el resultado sea el esperado entonces podre decir que, ser padre no fue nada fácil, pero que bello será morir en el intento.

 

Luna de noche

A ti, tan bella y tan llena de misterio, musa inspiradora provocadora de caricias de los amores de juventud, que nacen cobijados bajo la luz tenue de tu manto nocturno.

Apareces puntual cada noche, algunas veces con un rostro sonriente, algunas otras nostálgica, otras con una seriedad impenetrable como un digno monumento al enojo y al recelo, aun así, la belleza de tus expresiones nunca pasa desapercibida. Todas excepto una…

Todo en la vida tiene su lado obscuro,  ese lado oculto de nuestra personalidad que reservamos para solo unos cuantos privilegiados a nuestra elección, y tú, luna de noche, que con un enorme recelo, como esa niña que envidia tener el juguete de alguien más, para después tirarlo con amplio desdén por el desinterés, no quisiste quedarte atrás.

Luna negra, existes pero nadie te ha visto, te imagino pero no te recuerdo, eres la sombra nocturna que viaja por la noche pero nunca aparece. Tu expresión de oscura y absoluta profundidad solo es revelado por un tenue brillo emitido por aquellas tus encubridoras y eternas compañeras las estrellas.

El velo negro que envuelve tu misteriosa y desconocida faceta, te hace lucir como la viuda del pueblo, que vaga triste su camino de soledad soñando con que al despertar el dolor se haya ido.

Luna negra, luna de noche, la opacidad de tu rostro, se confunde con la tenue luz del manto de estrellas que te cobijan cada ves que apareces ante mí. Esa ausencia de brillo en tu semblante, no revela las huellas de las cicatrices que el paso del tiempo ha dejado impresas en tu rostro.

Alguna noche te observaré fijamente, como ese lobo que refleja su semblante al mirar la luz de tu sonrisa vestida de blanco, y demuestra el sentir de lo mas profundo de su alma a través  de su singular aullido haciendo una petición al cielo para volver a verte mañana.

Blanca eres cuando sonríes, negra eres cuando te enojas, enigmática, tajante, bella y misteriosa… Así eres tú luna negra, luna de noche…

Cuando llegue el momento…

Fría e inevitable apareces sin anunciarte con ese obscuro y lúgubre manto sobre ti. Señal irrefutable anunciando que el final del camino ha llegado y es hora de partir hacia lo que muchos aseguran existe.

Incorruptible, inquebrantable, no derramas una sola lágrima por nada ni por nadie.

No sufres, no ríes, no disfrutas, no permites ni tampoco perdonas.

Nada en el mundo detiene tu andar por tu eterno camino de miseria y desolación.

Decimos no temerte cuando llegamos a la cúspide de nuestra mejor época en la vida, creyendo que ese momento será eterno, sin embargo tú, con ese rostro inexpresivo no esbozas emoción alguna ante nuestra insolente egolatría e irreverentes palabras, experta conocedora que sabe que tarde o temprano el futuro y el tiempo le darán la razón.

No sientes, no percibes, no te expresas, solo sabes terminar con el largo letargo de la vida sin permitir prorroga alguna omitiendo por completo los ruegos de los involucrados quienes piden una oportunidad más para seguir escribiendo una  página más en el libro de su vida.

Eres esa última frase que nadie quiere oír pero que todos al final vamos a escuchar. YA ES HORA…

El tiempo, tu entrañable y eterno compañero, camina de la mano siempre a tu lado a paso lento pero firme, sabedores de que llegarán a su destino en tiempo y forma, nunca antes, nunca después, siempre irremediablemente puntual.

En ocasiones parecieras convertirte en una buena alternativa para descansar de los problemas que nos agobian, pero eso no cambia que siempre seas dura, seca, dolorosa e irremediable.

Tu confianza excesiva me demuestra que eres soberbia y perseverante, nos otorgas toda una vida de ventaja sabiendo que algún día por más esfuerzo que hagamos, nos darás alcance…

Eres invencible, nadie ha escapado de ti, aunque a veces pareciera que te gusta divertirte y por momentos simulas conceder una segunda oportunidad, sin embargo sobrepones tu hartazgo y dices “hasta aquí” cuando a ti te place.

“Polvo eres y en polvo te convertirás” dice la biblia, pero no menciona tu excepción… quizás porque no existes físicamente o porque algunos te consideran como solo un camino hacia nuestro verdadero destino. No importa en qué momento lo llegue a descubrir, solo estoy seguro de que será muy tarde para compartirlo.

A ti que terminas con todo, que solo traes tristeza y desconsuelo en los corazones de todos nosotros. Sé que algún día te veré… pero todavía no, aun no.

El tiempo lo cura todo

Escribo estas palabras para desahogar la tristeza de mi espíritu, la tinta que emana de mi pluma, al ser desplazada sobre el papel dejando su imborrable huella, simula las lágrimas que caen sobre mi rostro mitigando el dolor de las heridas impalpables en mi alma.

El tiempo, ese eterno sanador de las heridas mas profundas en mi interior, mantiene su constante paso hacia el inevitable mañana, dejando atrás el pasado irremediable con rumbo al futuro desconocido. Con él, viaja el dolor de mis cicatrices, mientras mis mayores esperanzas mantienen vivo el palpitar de mi corazón, que aunque sigue desconfiado a causa de los malos tratos recibidos, se muestra valiente buscando alguna manera de poder confiar de nuevo.

Pasan los días y el sentimiento de extrañar se transforma en solo viejos recuerdos, dejando de lado el dolor, predisponiendo a la voluntad a empujar fuerte y continuar hacia adelante.  El pasado deja de importarle al corazón, las heridas sanan, la desconfianza cede, el interés en dejar de perder eso tan valioso e irrecuperable a lo que llamamos tiempo se vuelve una prioridad.

El invierno ha llegado, con ese acostumbrado frío casi nostálgico como fiel compañero, incentivando a que afloren los recuerdos de épocas pasadas, esos fragmentos de vida que al unirlos forman parte de la historia escrita hasta hoy. Esa historia del pasado que se ha vuelto imborrable, los errores y aciertos en las decisiones tomadas a lo largo del camino, el sabio tiempo se ha encargado de transformarlos en experiencia.

Continúo detallando estas remembranzas mientras la pluma y mi mano se conjugan en un solo ser, desplazándose sobre el papel al compás de las palabras que dictan mis pensamientos. Mi cuerpo, un poco mas viejo y cansado sigue dispuesto a continuar escribiendo más páginas en la historia de mi vida. Percibo que me resulta difícil cerrar algunos capítulos que han dejado de ser necesarios en mi historia, porque por más que lo desee, ya no puedo reescribirlos.

Recuerdos de la niñez, vivencias de juventud, experiencias en la madurez, solo son algunas de las páginas que conforman mi atiborrado libro de recuerdos.

El tiempo, tan sabio, como histórico e incontenible, el digno maestro de nuestras enseñanzas de vida, con su regla única e indebatible de un pasado histórico, un futuro misterioso, y un presente remediable, nos enseña a vivir solo un instante a la vez, el aquí y el ahora es lo único que esta en nuestras manos poder cambiar, para convertirnos en unos expertos al tomar decisiones, disfrutando sus beneficios y asumiendo las consecuencias.

Aprendemos a recordar lo bueno y olvidarnos de lo malo, el tiempo es imparcial y tajante, solo sigue su camino sin dar marcha atrás, siempre puntual, brindanos una oportunidad a cada minuto de cambiar nuestro destino sin garantizar nada, solo la muerte. 

Nacer, vivir y morir, la historia de todos los seres humanos que habitamos la tierra, nuestro tiempo esta en esas tres palabras, aunque algunas veces nos olvidamos de vivir, porque el nacer no lo decidimos y el morir es inevitable, solo vivir es lo que importa…

Bienvenida la lluvia

Vivo en una parte de la tierra donde no llueve mucho, se le considera una zona “semidesertica” en el plano geografico nacional, asi que el calor y el sol intenso son los climas predominantes en esta area, en pocas palabras es poco común que llueva. En estos dias el clima ha sido benevolo en mi tierra, una lluvia intensa se ha dejado sentir y con ella ha llegado la inspiración de un dia lluvioso.

Es cerca de la media noche, el ruido estremecedor de algunos relampagos y truenos interrumpen mi sueño intenso abrazado por el dios morfeo, son las señales de la naturaleza que anuncian la llegada inminente de ese fenomeno climatico tan inspirador para mi, llamado lluvia. Solo pasan algunos minutos y la maravilla comienza…

Las gotas de agua que caen sobre mi ventana son como una magica invitacion al pensamiento que se siente motivado a recordar los momentos de mi historia bajo la lluvia, sin pensarlo, salgo a la calle sin prejuicio alguno a tomar un baño en la tormenta como si volviera a ser niño, el momento de felicidad es suficiente para hacerme olvidar todo lo banal del pasado y el presente en mi vida, los pequeños charcos que se forman por la acumulación de agua hecha por la copiosa intensidad de la lluvia, son el escenario perfecto para realizar los mejores saltos llenos de una inmensa alegría infantil que hace mucho tiempo habia dejado en el olvido.

Esa alegría tan indescriptible como efímera me protege de las juzgadoras miradas que se asoman discretamente tras las ventanas de los hogares que me rodean, sin embargo la adrenalina en mi sangre respalda mi aparente y espontanea locura sin importarme la opinion de los demas y continuo disfrutando del momento. Despues de un rato, me doy cuenta que mi cuerpo ya no es el mismo, me he agotado demasiado rapido, pero la magia no se detiene y continua, sentado sobre la banqueta intentando recuperar el aliento y con los ojos cerrados levanto mi rostro hacia el cielo para sentir las caricias de la lluvia, la sensación es reconfortante y sumamente relajante.

Una vez recuperado el aliento y la energía invertida en tan fugaz momento, tirado en el suelo en algun rincon de la calle, los recuerdos de la infancia comienzan a llegar queriendo formar parte de este momento provocado por la lluvia, una infancia dificil tambien tuvo sus momentos de alegría, recuerdo con ahinco que siendo muy pequeño me encantaba correr y juguetear con mi perro cuando la lluvia intensa se dejaba sentir, eramos imparables, el placer de sentir la compañia de aquel inseparable amigo al compartir el mismo gusto por la lluvia fortalecia las bases de nuestra eterna amistad.

Su remembranza yace en mi memoria en esa sección de historias imborrables que por un momento parecen perdidas como escondidos en el viejo baul de los recuerdos, su fidelidad, su honestidad, su contagiosa alegría y su infinita lealtad hacia mi persona son cosas que hoy en dia suelen ser dificiles de encontrar en la mayoría de la gente, eso no me separa de disfrutar mi momento de recuerdos y nostalgia bajo la lluvia. Su recuerdo me hace pensar en como extraño a mi amigo.

Nada en este mundo es para siempre, y la lluvia no se exime de serlo, su fin termina por acompañar mi cansancio y la termino despidiendo con una profunda sonrisa sincera, esperando volverme a encontrar con su majestuosa magia de recuerdos en un futuro cercano. Con su manera singular ella me dice adiós con una pequeña nube separandose para permitir el paso a esa intensa luz emitida por los rayos del sol que comienza a secar suave y calidamente mis mejillas con un “ha sido un placer volver a recordar”… volvere pronto….

Terminando un ciclo…

Han pasado varios días desde que lo nuestro “oficialmente” se acabo, despierto de mi letargo sentimental y descubro que el tiempo que ha pasado, parece ir mas lento, mi alma agoniza y mi mundo parece sumergirse en las tinieblas de tú olvido.

Mi animo es una loza tan pesada que me impide físicamente levantarme, como cualquier ser que agoniza victima de la enfermedad mas mortal que existe. Lo mio solo es trivialidad, y falta de decisión, pero me resulta tan difícil continuar con mi vida que parece como si deseara morir.

Mi orgullo, altanero y altivo, me había mantenido a salvo de este estado mental en el que estoy sumergido, gracias a su dominio de la prepotencia y su capacidad de demostrar un desinterés inexistente hacia ese amor que hemos perdido. Hoy, después de mucho tiempo sin escuchar esa voz, esa barrera cimentada en el orgullo se ha quebrantado, y no me ayuda mas.

Por fin me animo a levantarme, tomo una ducha intentando motivar mi confianza, apenas escucho el agua salir y cierro mis ojos, con ellos, llegan los recuerdos de los momentos que compartí a tu lado, buenos y malos, todos forman parte de una historia que sin quererlo, me hace rabiar y decirme por dentro “porque me enamore”…

Las gotas de agua que caen sobre mi cabeza no borran mi memoria, y mucho menos mitigan el dolor de mi corazón por la añoranza de volver a vivir esos momentos, que se que ya no volverán a repetirse, aunque por dentro así lo desee y por fuera quiera aparentar lo contrario.

Quisiera poder desnudar mi pensamiento y encontrar alguna formula para arrancar de raíz cualquier indicio de tu recuerdo, porque cada uno es como pequeñas espinas clavadas en el corazón que con cada latido aumenta el sufrimiento.

Aprendo a odiarte sin quererlo, todo ese amor que sentía se ha convertido en un odio profundo con una sola frase tuya, que no pienso volver a repetir. Sigo sin entender porque me pides mi amistad cuando primero me regalaste tu amor… creo que podríamos haber tenido mejor suerte si eso hubiera ocurrido a la inversa, pero ya no se puede volver atrás.

Trato de comprender porque lo nuestro no funciono, y me doy cuenta que en el transcurso de nuestra historia existieron miles de variantes que, al principio, sorteamos tomados de la mano, juntos, con promesas eternas que hoy no se cumplieron, promesas que alimentaban la ilusión y solo permitían que esa burbuja a la que cariñosamente le llamábamos amor, se hiciera mas grande y su pared se fuera resquebrajando, para terminar reventándose en mi rostro.

Todo se basó en una mentira y como mentira alguna vez se iba a descubrir, cuando te fuiste dijiste que querías cambiar, que te “querías portar bien” porque tu vida ya no era la misma, solo me doy cuenta sin siquiera proponermelo que sigues mintiendo, porque esa es tu naturaleza y no vas a cambiar.

Sigo pegado a mi ventana observando el cielo y pensando, la inmensidad de la noche y su obscuridad me hacen recordar de manera itinerante, aquellas cosas que pudieron salir mal, pero creo que ha llegado el momento de dejarlas atrás y darle vuelta a la página por el bienestar de mi corazón.

Bien dicen que en este mundo de todo se aprende y todo se paga, yo sigo aprendiendo de la naturaleza de tus mentiras y continuare pagando por mi error de enamorarme en el pasado, es cierto que hay experiencias en la vida que te enseñan a madurar, te obligan a endurecer tu corazón, el mio se ha convertido en una roca impenetrable gracias a ti, ha dejado de sentir, me ha convertido en un ser odioso y sin escrúpulos con una amplia capacidad para odiar a quien le hace daño, todo gracias a ti.

Se que nadie se cansa de enamorarse, mucho menos tu, pero sin duda todos se cansan de esperar, asumir, escuchar mentiras, decir lo siento y lastimar, pero existen excepciones, por lo visto yo me tope con una de ellas, deseo con toda mi fe que sea yo la ultima victima de tus mentiras, que ojala y te hubieses fastidiado de lastimar a alguien mas, no lo hago por ti, lo hago por esa persona que pudiera ilusionarse y creer que encontró el amor de su vida como lo hice yo, porque se que sufrirá y siento que en este mundo basta con que solo una persona te odie, ese lugar lo ocupo yo.

Estas son las ultimas palabras que dedicare a este ciclo, es el final de nuestra historia, tu te despediste diciendo que dios te bendiga, pensando quizás en que iba a agradecer tus palabras llenas de lastima, para mi que solo quisiste dejar tu conciencia tranquila porque sabes que te equivocaste, solo que tardaste en reconocerlo, creo que pudo mas tu lastima y el dolor de tu conciencia que te obligaron a terminar después de tanto tiempo sin hablarnos… créeme que era absolutamente innecesario.

Hoy tomo mi camino, por fin mi semblante se ve relajado, deseoso de empezar a buscar su felicidad basado en una fe que aunque sigue lastimada y renuente por culpa de mi corazón enamorado, no deja de pensar que todo va a ser mejor a partir de ahora. Me despido diciendo con profunda hipocresía “que te vaya bien” y “que dios te bendiga” aunque la verdad te deseo todo lo contrario…

Prefiero decir HASTA NUNCA.

Entre la lluvia y la nostalgia

Estoy junto a la ventana, veo mi reflejo distorsionado desvanecerse por la lluvia que cae frente a mi, parece tener un efecto nostálgico sobre mis pensamientos y emociones.

Los recuerdos llegan tan súbitamente que invaden mi cabeza, momentos del ayer que son recordados uno a uno como las gotas de lluvia que caen sobre el cristal de mi ventana. Algunos buenos, otros malos, pero todos en conjunto describen una historia que en ocasiones me gustaría volver a vivir.

Concentro la mirada en un punto inexistente en el cielo infinito como si buscara una respuesta a ese maremoto de pensamientos que me invade de repente y provoca que por momentos esboce una sonrisa recordando lo que ya paso…

El hubiera… envidiando a los recuerdos.. sin anunciarse se hace presente, intentando poner en duda las decisiones tomadas a lo largo de la historia, como queriendo conjugarse con otras posibilidades del ayer ofreciendo resultados inexistentes hoy… nada puede cambiar lo hecho en el pasado

La lluvia continua, por momentos intensa, y otras veces apacible, como un torbellino de ideas creadas por los recuerdos en mi cabeza… el sonido de las gotas al caer sobre el suelo, parece tan placentero, que por algunos instantes es capaz de arrullar el pensamiento como si quisiera calmarlo… pero se intensifica tan de pronto que nace dentro de mi ser, un huracán de recuerdos y emociones en el alma que son difíciles de controlar

Miro el reloj y noto que han pasado solo un par de minutos, y concluyo que es tiempo suficiente para que mi cabeza y mi corazón se enfrasquen en una batalla de sentimientos, ideas, pensamientos y recuerdos provocados por la nostalgia de un lluvioso día gris

después de un tiempo prudente admirando el encanto de la lluvia… mi subconsciente me traiciona y me obliga a salir a la calle a caminar por entre los pequeños e inofensivos riachuelos de agua, quienes valientes, se enfrentan con gallardía contra el arrugado cuero de mis viejos zapatos, los cuales, ante la férrea marejada caudalosa parecen disfrutar de ese singular embate tanto como yo…

Tan sorpresivo como sublime, el recuerdo de mi niñez me abruma y me permite liberar de las penas y pesares que me aquejan estos últimos días, tan es así, que ni siquiera pienso que podría enfermar por el acaudalado afluente de agua que ahora me cubre…

La vida es de momentos y al poco rato uno de ellos interrumpe mi felicidad ficticia, el cielo comienza a despejarse lentamente, la lluvia que hasta hacia unos instantes me hacia recordar los días del ayer, sin ningún preámbulo, ahora me abandona dejando que mi alma regrese a su realidad… tan honesta y difícil como es posible

Regreso empapado junto a aquella ventana en la que todo comenzó, nada es igual, ahora el brillo del sol se refleja en su cristal como si me dijera que ese día gris se ha ido, es momento de llenarse de energía y dejar la lluvia con su nostalgia atrás como una sutil y seductora provocadora de recuerdos… y comenzar a escribir un nuevo capitulo en la historia de mi vida…

Una guerra en mi cabeza

Una guerra entre sueños y pensamientos invaden mi cabeza, ilusiones sobre una mejor vida, posición económica, un mejor auto, mejor casa, se contraponen a mi severa realidad.

Las ganas y el deseo por ser mejor en todos los aspectos, se enfrasca día a día en una lucha interminable contra las remotas posibilidades que una persona como yo, tiene de sobresalir en una jungla laboral cada día mas exigente e implacable…

A veces la vida parece volverse monótona y sin sentido, otras veces parece ir viento en popa… Esos momentos engañosos y espasmódicos son los que llegan a confundir mis ideas de seguir adelante o dejarlo todo.

Pienso y me digo, a alguien mas invadirá esta zozobra de desconocer que ocurrirá en el futuro y temer por lo que no se hizo en el pasado… no obtengo respuesta alguna…

Mientras sigo realizando mi rutina diaria de levantarme, sin ganas de ir a donde por necesidad tengo que ir, a hacer lo mismo que no quiero hacer, y a terminar con un hartazgo mas severo del que tenia al iniciar el día, no me parece nada agradable… pero la vida me obliga a hacerlo así que continuo, aunque cada vez con menos fuerza…

A diario escucho en mi mente la frase de “no estas a gusto con tu vida…” y en ocasiones la frase parece tener sentido… no quiero que sea así, pero lo es…

A veces cometo la terrible tontería de comparar mi vida con la de personas mas jóvenes a mi alrededor, que con menor edad se encuentran en una mejor posición, y pienso que pudieron tomar mejores decisiones que las mías a lo largo de su camino… la frase “si hubiera” invade mis pensamientos y rebota en mi cabeza queriendo hacerme creer que mi camino pudo haber sido mejor, pero eso no lo puedo cambiar.

Leo y vuelvo a leer, denoto una tristeza enorme en mis palabras, hay días en los que me levanto decidido a mejorar pero el impulso y la energía se me acaban pronto, cuando mi realidad atada de mis pies es como una loza gigante que no me permite avanzar para alcanzar mis sueños… pero, cuales sueños ??

Que triste suele ser esto, ni siquiera se que rumbo debo seguir, la vida no es, ni ha sido fácil y en el futuro no creo que mejore, este ritmo vertiginoso de tener que adquirir tanto conocimiento que no es lo suficientemente valorado, deprime y enfurece, pero solo resta continuar…

Quiero pedir ayuda pero, ayuda a que o a quien, ni yo puedo saber que necesito…  el miedo al que pensaran de mi los demás me domina, y en ocasiones siento que me vence, pero intento seguir adelante aunque no sea nada fácil…

Añoro los “talentos” perdidos de mi juventud, si es que alguna vez los hubo, las virtudes físicas que me hacían creer que era invencible, atractivo, envidiable, atlético, elegible… esa burbuja provocada por mi egolatría, se ha ido desvaneciendo con la edad y con los golpes que da la vida…

Hay tantas cosas en mi cabeza provocadas por mis actos que no alcanzo a comprender porque no me siento feliz, conflictos emocionales que impiden que disfrute de lo poco o mucho que tengo, cosa rara…

Pienso y me repito constantemente “que vas a hacer mañana ???”, cuando debería preocuparme por resolver lo que ocurre hoy y aunque de antemano lo sé, todo el tiempo espero con suma ansiedad a que termine el día para creer que al despertar mi vida sera mejor…